Usar con cuidado los menús desplegables
Por Jakob Nielsen (http://www.useit.com/jakob/). Enero de 2001.
Nota de la empresa: las bases de este artículo siguen validas, aunque con matizaciones.
Los menús desplegables (drop-down) por lo general brindan más problemas que beneficios y pueden llevar a confusión ya que los diseñadores de Web los usan con diferentes propósitos. Asimismo, los menús tipo scrolling tienen una capacidad de uso reducida, ya que evitan que los usuarios vean todas las opciones de un vistazo.
Los menús desplegables tienen claramente su lugar en el diseño de Web efectivo. Sin embargo, los limitados dispositivos de interacción de que disponen los diseñadores han llevado a un uso excesivo y erróneo de los menús desplegables, creando confusión y problemas de utilización. Cada vez más, los diseñadores emplean menús desplegables para una variedad de propósitos diferentes.
Podemos citar:
- Menús de comando, los cuales inician una acción basados en la opción que los usuarios seleccionan.
- Menús de navegación, los cuales llevan a los usuarios a una nueva ubicación.
- Formularios para llenar, que permite a los usuarios seleccionar una opción para ingresar en un espacio del formulario.
- Selección de atributo, que permite a los usuarios elegir un valor de un menú de valores posibles.
Tan sólo el último uso se ajusta a la interpretación clásica del dispositivo GUI (Interfaz Gráfica para el Usuario) usado para los menús desplegables en los navegadores actuales de Web. En particular, se supone que los menús de comando deben tener un aspecto muy diferente y aparecer únicamente en una barra estándar de menú.
A pesar de que Mac y Windows tienen menús de ejecución diferentes, en ambos casos los menús de comando son distintos de los de selección
de atributos. En efecto, en la página 87 de las Macintosh Human Interface Guidelines, se dice expresamente "no usar los menús pop-up para comandos."
Diseños a evitar
Los menús desplegables tienen sus ventajas.
Primero, conservan el espacio de la pantalla. Asimismo, evitan que los usuarios ingresen datos erróneos, dado que solamente muestran opciones lícitas. Finalmente, y dado que son un dispositivo estándar (aunque sea incómodo), los usuarios saben cómo manejarse con un menú desplegable cuando lo encuentran.
A pesar de estas ventajas, la capacidad de uso de la Web aumentaría si los diseñadores usaran menos frecuentemente estos desplegables. En cuanto a esto, detallamos aquí algunos ejemplos de diseños a evitar:
- Menús interactuantes, en donde las opciones en un menú cambian cuando los usuarios seleccionan algo en otro menú en la misma página. Para el usuario, es muy confuso cuando las opciones vienen y van, y a menudo es difícil hacer visible la opción deseada cuando ésta depende de una selección en un dispositivo diferente.
- Menús muy largos que requieren scrolling, hacen imposible a los usuarios visualizar todas sus opciones con una sola mirada. A menudo es mejor presentar las listas largas de opciones como una página común de HTML para enlaces de hipertexto tradicionales.
- Menús de abreviaturas, tales como para direcciones de correo de los Estados Unidos. Es mucho más rápido para los usuarios teclear, digamos, "NY", que seleccionar un estado de un menú desplegable con scrolling. El ingreso libre de formulario dentro de los campos con opciones restringidas requiere validación de datos al final, pero desde una perspectiva de uso, es generalmente el mejor camino a seguir.
- Menús de datos bien conocidos por los usuarios, tales como el mes y año de su nacimiento. Dicha información por lo general se encuentra en la punta de los dedos del usuario, y al tener que seleccionar tales opciones desde un menú rompe el paradigma estándar de ingresar información y puede acarrear aún más trabajo para los usuarios.
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Sobre el Autor: Jakob Nielsen
Jakob Nielsen, Ph.D., es una de las mayores autoridades mundiales en diseño de interfaces y usabilidad del mundo. Ha recibido toda suerte de galardones y ha sido calificado por las publicaciones más importantes de Internet y negocios como un "gurú". En su carrera se incluyen 49 patentes y nueve libros, varios de ellos best-sellers.